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La identificación lector-personaje
Introducción Este abanico de estrategias nace de unos cuantos ingredientes que nos han movido a cocinar y diseñar este suculento plato de la Alta Cocina Literaria. El adolescente necesita modelos, espejos, en los que reflejarse, ídolos con los que identificarse y que le ayuden a desinhibirse, a descargar adrenalina y en quienes poder verter sus confidencias más íntimas. En la narrativa buscará soluciones a sus conflictos y respuestas a sus anhelos e interrogantes. Los temas problemáticos –drogas, paro, delincuencia, sexo– son un tabú para su entorno familiar y por eso bucea en busca de novelas que los traten desde perspectivas realistas y asépticas. Pero, ¡ojo!, si pretendemos «aprovechar» los lazos que el adolescente teje con sus personajes literarios favoritos tendremos que hacerlo con sensibilidad, sin que él perciba el más pequeño síntoma de que queremos «curarle» de sus «defectos». Es un error intentar adoctrinar en una ideología determinada por medio de unos personajes esquemáticos, incapaces de mostrar la complejidad de la realidad. La literatura no debe ofrecer modelos de conducta intachables sino creíbles y coherentes; de diferentes cataduras morales –a veces contradictorias–; bien construidos y que muestren una evolución psicológica acorde con el desarrollo de la trama. El joven desea libros en los que se le entienda y acepte como es; se reflejen sus inquietudes; pueda desarrollar su imaginación; halle respuestas a las preguntas que no se atreve a plantear al adulto; pueda gozar y disfrutar relajadamente; el lenguaje sea literario, preciso y realista; se clarifiquen situaciones problemáticas personales (búsqueda de la identidad, sentido de la vida y la muerte) o sociales (convivencia familiar y en grupos, descubrimiento del amor, amistad, inconformismo, rechazo de convencionalismos, insolidaridad, violencia, delincuencia juvenil, consumismo, lucha contra las injusticias, racismo y xenofobia, igualdad entre los sexos...). En resumen, la literatura juvenil permite una identificación entre lector y personajes que le sirven de terapia y de detonante de la creación literaria y de la experiencia lectora más auténtica y mágica. Tipos de identificación Lúdica. El lector se identifica con algún personaje con intención meramente de entretenimiento, como un juego más que añade atractivo al recorrido intelectual y emotivo que le sugiere el libro. Transgresora. El lector, al compenetrarse con determinado personaje, busca contravenir –teórica y mentalmente–, conculcar, quebrantar, vulnerar determinado principio ético, legal, sociopolítico... que en su realidad cotidiana le hace sentirse reprimido. (¡Sería fantástico ser Matilda para romper con unos padres opresores!) Catártica. Aquí la lectura y la compenetración del lector con el protagonista de una historia tendría una intención liberadora, ya que buscaría en la historia un medio para superar, para purificar determinadas pasiones o sentimientos, para eliminar recuerdos perturbadores o para romper con una vivencia anterior que causa desasosiego, infelicidad o angustia. (Anoche hablé con la luna, de Alfredo Gómez Cerdá, por ejemplo, puede ayudar a liberar la angustia que provocan a una adolescente los abusos sexuales que ha sufrido en su familia). Afectiva. Muy vinculada con la anterior, este tipo de identificación está provocada por el deseo del lector de volcar en el sujeto literario sus propios afectos, sus emociones, ya sea como un mero juego, como apoyo hacia el sufrimiento emocional de un personaje –«¡Oliver Button, estoy de tu parte!»–, ya como un modo de liberar cierta energía sentimental contenida por las circunstancias reales o imaginarias que vive el lector –«¡Me encantaría ser Pinocho para tener un padre tan cariñoso como Geppetto!». Actividades de creación literaria partiendo de los personajes Autorretrato. Tomar conciencia de los rasgos (físicos y psicológicos, personales, porte general, manos/brazos, forma de hablar, mirada/ojos, andares, reír, carácter, virtudes/defectos) y describirlos objetivamente. Texto base: descripción que hace Roald Dahl de una bruja de verdad en su libro Las brujas (pp. 27-35). Retrato del ídolo literario. Elegir el Personaje Literario Favorito (PLF) aquel con el que nos identificamos, y realizar su retrato –aspectos psicológicos y físicos– de un modo literario. Carta al Protagonista Literario Favorito. Escribir una carta a nuestro PLF exponiéndole lo que nos ha hecho elegirle, contándole nuestras circunstancias vitales y para convencerle de que nos permita acompañarle en su aventura. Texto base: Querido Bruce Springsteen (pp. 96-98). Mensaje en una botella. Eres un náufrago que ha ido a parar a una pequeña isla desierta. Llevas una semana y decides pedir ayuda. Para ello escribes un mensaje de socorro a tu PLF contándole tus peripecias y rogándole que venga a rescatarte. Entrevistar al personaje. Escoger entre los miembros del grupo un personaje literario. Redactar las preguntas que se le harán en la entrevista. Elección de un miembro del grupo como entrevistado. Escenificación de la entrevista. Hagamos de dobles. Seleccionar una escena de Matilda especialmente atractiva (por ejemplo, cuando pone cola en el sombrero de su padre para vengarse de él). Escribir un texto alternativo en el que los miembros del grupo reemplacen a los protagonistas. Injertar una escena. Elegir un capítulo de Nunca seremos estrellas del rock y, tras su lectura minuciosa, injertar una escena nueva, sin ningún requerimiento especial; o procurando, por ejemplo, que contenga descripción, narración y diálogo. Vivir con los personajes. Compartimos con Bastian y Atreyu las aventuras de La historia interminable. De pronto... ¡sorpresa! Incorporar a la narración un elemento inesperado. Buscar un final sorpresivo (por la actitud de los protagonistas). Texto base: final de Matilda. (pp. 218-230) Una historia de película. Establecer una comparación entre el libro Matilda, de Roald Dahl y la película homónima de Dany de Vito. Redactar un texto en el que se analice la fidelidad del film a la novela. Diálogo entre dos adolescentes que conozcan ambas versiones. Canción de un rockero. A raíz de Nunca seremos estrellas del rock, componer la letra de una canción rockera en la línea del texto. Propuesta de matrimonio a nuestro PLF. Escoger un personaje literario con quien nos gustaría vivir una excitante aventura amorosa. Redactar una convincente y apasionada propuesta de matrimonio. Proponer mejoras en las relaciones entre los personajes. Crear un texto en el que se ofrezca soluciones a los conflictos entre los personajes. Textos base: Nunca seremos estrellas del rock (pp. 89-91) y Querido Bruce Springsteen (pp. 135-138). Un sueño inolvidable. Redactar un sueño fantástico que debe estar escrito en primera persona, el estudiante comparte protagonismo con protagonistas, todos los personajes poseen alguna cualidad estrambótica; se trata de alterar ambientes, situaciones y hechos. Inventar biografía de un personaje secundario. Tratar de describir los antecedentes vitales de un personaje, todas aquellas experiencias que pudieran justificar su conducta. Por ejemplo: ¿cuáles son las causas de que la Trunchbull –personaje secundario de Matilda– sea tan malvada? Encuentro entre personajes. Entablar relación entre protagonistas de distintos libros. Gulliver y Matilda, Momo y Elmer, Ventura y Ana Frank... Trasladar un personaje al otro relato y viceversa. Encuentro con el autor. Asumir la personalidad del autor y explicar cómo concibió al personaje. Posibilidad de entrevistarle. Mantener correspondencia con él. Mostrarse solidario. Mostrar apoyo a un personaje en un conflicto. Ej: solidarizarse con Matilda, Ventura, Boris o Terry. Asociar comportamientos. Establecer paralelismos entre los acontecimientos del relato y situaciones vividas por los estudiantes. Texto base: La imbécil. ¿Te has sentido alguna vez maltratada e infravalorada como Babel? Indagar en el corazón de un personaje. Profundizar en la psicología de un personaje, buscando antecedentes y causas. Texto base: Nunca seremos estrellas del rock (pp. 107-108). Identificarse con el personaje de una imagen. Presentar una imagen de un relato. Elegir uno de los personajes. Identificarse con él y exponer las causas. Redactar la secuencia aparecida en la imagen. Kepa Osoro
Bibliografía Todo está en los cuentos. Propuestas de lectura y escritura Calleja, S. Mensajero. Bilbao. 1991
Describir el escribir Cassany, D. Paidós Comunicación. Barcelona. 1989
La imbécil Company, M Lóguez. Salamanca. 1996
Las brujas Dahl, R Alfaguara. Madrid. 2001
Animación a la lectura. ¿Cuántos cuentos cuentas tú? Domech, C. y otros Popular. Madrid. 2002
La historia interminable Ende, M. Alfaguara. Madrid. 2002
Escribir, un juego literario Franco, A. Alhambra. Madrid. 1988
Anoche hablé con la luna Gómez Cerdá, A. Edelvives. Zaragoza. 1999
El taller de Lengua y Literatura Guerrero, P. Universidad de Murcia. Murcia. 1989
Taller de escritura Kohan, S. y Kohan, S. Diseño. Madrid. 1991
Querido Bruce Springsteen Major, F. Ediciones B. Barcelona. 1992
Juegos literarios reunidos: invitación a la escritura Martín, N. Mensajero. Bilbao. 1991
El deseo de escribir Moreno, V. Pamiela. Pamplona. 1994
Oliver Button es un nena Paola, T. Everest. León. 2002
Gramática de la fantasía Rodari, G. Ediciones del Bronce. Barcelona. 1996
Nunca seremos estrellas del rock Sierra i Fabra, J. Alfaguara. Madrid. 1998
Expresión escrita o estrategias para la escritura Tejedo, F. Alhambra. Madrid. 1988
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