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- Educación documental y formación de usuarios
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El libro documental: Tipos, características y valoración
El autor expone las características y los objetivos de los libros documentales y propone una serie de criterios de selección y valoración. Además, critica la falta de calidad de algunas colecciones que han cosechado éxito, pero que no reflejan la realidad social y cultural en la que viven los lectores a los que se dirigen. Por Pedro Valverde Ogallar Coordinador del Programa de BE de la Comunidad de Madrid La literatura informativa destinada específicamente a los lectores infantiles y juveniles es un fenómeno muy reciente, exceptuando las clásicas obras pedagógicas. Surge de la propia evolución de la sociedad, que va confiriendo papeles relevantes a niños y jóvenes dentro de su conjunto. Además, desde hace algunos años, tanto niños como jóvenes se han convertido en objetivos de mercado, lo que potencia cualquier creación destinada a ellos. Tipología general de libros informativos Actualmente la literatura de contenidos informativos destinada a los jóvenes se puede clasificar en los siguientes subgéneros: - Obras de consulta y referencia. Proporcionan una información concreta sobre conceptos específicos. Constituyen la primera fuente de información a la hora de abordar el estudio de cualquier materia. Sus tipos más importantes son: enciclopedias, anuarios y cronologías, diccionarios y atlas.
- Monografías temáticas. Exponen los conocimientos sobre una materia de forma sistemática para que el lector pueda ir de lo general a lo particular sin crear lagunas de conocimiento. Habitualmente estos textos cuentan con el apoyo de contenido gráfico
- Libros de texto. Son una variante del grupo anterior cuyos contenidos y materias responden a los contemplados en el currículo para los conocimientos destinados a un determinado nivel académico. El lenguaje intenta estar adaptado a la edad del lector.
- Libros de ficción con contenidos reales. Relatos en los que se incluyen datos, hechos, personajes o entornos ilustrativos de la realidad. Responden a periodos históricos concretos, retratos sociales o campos definidos de la ciencia. Dentro de este género hay campos especialmente importantes, como son la novela histórica y la ciencia ficción.
- Libros documentales. Enfocan un tema desde el análisis de aspectos muy determinados de cada materia, mediante una exposición mixta texto-ilustraciones. Su objetivo final es incitar y facilitar el conocimiento de una materia definida.
- Prensa y revistas. Las publicaciones periódicas leídas por público infantil y juvenil responden a dos perspectivas: a) Contenidos generales dirigidos a jóvenes. b) Contenidos específicos no dirigidos especialmente a niños y jóvenes, pero que tratan sobre materias de su interés.
El libro documental Nació como respuesta a la incapacidad de los manuales clásicos para motivar la investigación y la afición a la lectura de contenidos informativos. El libro documental surge en un entorno de información dominado por los medios audiovisuales, por lo que está pensado para lectores acostumbrados a recibir información casi exclusivamente a través de la televisión, en palabras de Denise Escarpit, «es la televisión en papel»1. Su esquema de contenido se basa en una exposición mixta texto/ilustraciones. No se trata de un manual más o mejor ilustrado. En el libro documental las ilustraciones desempeñan un papel explicativo propio sobre algún aspecto particular del capítulo (secciones de edificios, series de fotografías sobre un proceso cronológico, etc.). Al presentar un tema desde diferentes aspectos, estos libros proporcionan al lector la posibilidad de tener una visión más amplia de esa realidad. Objetivos - Facilitar el acceso a la información de manera atractiva.
- Crear afición por la lectura fuera del ámbito exclusivo de las obras de ficción.
- Interesar al niño o joven en la experimentación o líneas de investigación.
Características - Abordan aspectos específicos de una materia, dando una imagen realista y no valorativa que propicia el aprendizaje activo.
- Estimulan el acercamiento al tema a través de presentaciones muy atractivas: fotografías impactantes, desplegables, resaltes textuales, entre otros.
- Al no presentar una estructura sistemática, posibilitan la lectura no lineal del contenido.
- Su estructura interna suele responder al siguiente esquema:
- Secuencia de capítulos expuestos a doble página, que van de lo general a lo particular y compuesto cada uno por: una exposición general del contenido del capítulo en letra grande y pocas líneas, situado en la parte superior de la página; fotografías y material gráfico que ocupan el resto del espacio con pies de foto propios.
- Materiales de apoyo que se suelen incluir en los propios capítulos o al final de la obra (glosarios, índices, bibliografía, etc.).
Valores básicos que debe reunir un libro documental - Rigor en los contenidos.
- Actualidad de la información presentada.
- Claridad en su presentación y estructura de contenidos.
- Facilidad de acceso a sus contenidos y elementos auxiliares.
Criterios de selección y valoración - Autor: Es conveniente que sea experto en la materia, pero sobre todo, un buen divulgador. Se ha de valorar también la figura del ilustrador o equipo de ilustración y la de las entidades científicas que avalen la publicación.
- Editorial y colección. Han de tener prestigio en el campo del que tratan las obras.
- El nivel del lenguaje y del contenido ha de estar adaptados a los de las edades a las que se dirige. El primero ha de ser claro y no excesivamente técnico.
- Actualidad de contenidos. Ha de comprobarse la actualidad de la edición (ver la fecha del copyright original). No es bueno valorar solamente a partir del material gráfico.
- Organización del contenido de modo claro, atractivo y accesible, tanto en los aspectos internos, como en los formales (tipo de letra, párrafos no excesivamente largos, orden en las secuencias de texto, gráficos, mapas y tablas claros).
- Idoneidad de las ilustraciones y el material anejo. Además de su valoración estética, se ha de valorar sobre todo, su calidad explicativa del contenido. Por ejemplo, el glosario ha de explicar los conceptos de difícil comprensión. Puede estar en la propia página en la que aparezca el término o agrupado al final. En este caso es conveniente que, además de la explicación, redirija a la página en la que aparezca el término. La bibliografía ha de remitir a obras que también sean de utilidad y será muy extensa. En los elementos gráficos de apoyo, como planos, mapas o cuadros, ha de primar la comprensión sobre la presentación estética.
- Presentación y calidad de la edición. Preferiblemente tapa dura, encuadernación cosida, papel de calidad, buena impresión y letra clara (aspectos muy importantes de cara a su perdurabilidad). Si bien, no hay que dejarse impresionar por la presentación (numerosas fotografías, acetatos, y todo tipo de accesorios que pueden hacer a primera vista muy atractivo el libro, pero no son garantía de calidad).
- Las adaptaciones han de guardar fidelidad y adaptarse a la realidad de nuestro entorno.
- Ha de valorarse si la obra viene completada con propuestas experimentales adaptadas al currículo.
Críticas al libro documental - Su éxito ha provocado la realización de series o colecciones a gran escala que no conservan el mismo nivel de calidad que los títulos que las iniciaron.
- Algunas de estas obras son traducciones que no reflejan la realidad histórica, social o cultural del entorno de los lectores.
- Diversas series no respetan en sus contenidos la edad a la que dicen ir dirigidas.
- Las materias objeto de estos libros suelen estar escogidas por su atractivo, por lo que algunas se repiten y se dejan de lado otras menos comerciales.
La lectura y el libro documental Muchos chicos y chicas no consiguen sentirse atraídos por la literatura de ficción, lo que puede suponer un grave problema en su desarrollo lector, tanto en comprensión como en interés. Una solución para que se sientan vinculados a la lectura es la motivación a través de las materias que sí les atraen: animales, deportes, automóviles, modas… Esta estrategia puede ser un inicio para desarrollar un segundo nivel en el que pasen a las obras de ficción relacionadas con esos mismos centros de interés, para de ahí llegar a un abanico mucho más amplio de géneros y materias que conviertan al joven en un lector con criterio. Pero aunque este desarrollo no llegue a completarse, e incluso si el joven se queda en la lectura de obras de conocimientos, habrá conseguido un importante objetivo: sentirse vinculado al hecho lector de manera habitual y tener las puertas abiertas a otros géneros. Aplicaciones pedagógicas con libros documentales
- Introducir previamente un tema a tratar en unidad didáctica para que resulte atractivo.
- Ampliar contenidos particulares de un tema general desde otros puntos de vista.
- Fomentar el debate sobre aspectos concretos de la materia tratada en clase.
- Aclarar puntos oscuros sobre asuntos específicos, propiciando la investigación.
- Servir de base a actividades multidisciplinares (por ejemplo: una investigación sobre la vida en tiempos de Galileo que abarque aspectos históricos, matemáticos, físicos, religiosos y de pensamiento).
(1) ESCARPIT, D. y VAGNÉ-LEBAS, M. «La aventura del mundo: la literatura de información científica y técnica, los documentales». En Educación y Biblioteca, nº 27, 1992, p. 23. |