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Señalización de la mediateca escolar
La señalización es un elemento fundamental en toda biblioteca, porque sirve para orientar a los usuarios dentro del espacio y contribuye decisivamente a su autonomía en el uso de los diferentes documentos (1). El equipo de la biblioteca debe tomarse este aspecto muy en serio y afrontarlo del modo más profesional posible, ya que una resolución inadecuada puede echar por tierra todo el proyecto. No podemos olvidar que tanto la escuela como la biblioteca tienen la obligación de generar usuarios y lectores para la vida real. No pueden seguir produciendo lectores o usuarios para la escuela que luego no sepan desenvolverse en los diversos contextos educativos y culturales que nos ofrece la sociedad. El desarrollo de la autonomía y del autoaprendizaje debe comenzar por articular proyectos que se apoyen en estrategias didácticas y organizativas que permitan al sujeto desenvolverse sin la constante tutorización de un adulto. Muchas son las estrategias que tendrá que poner en marcha el mediatecario con ayuda de su equipo, y con el acuerdo y colaboración decidida y sincera de todo el profesorado, para lograr que los chicos y chicas se muevan con autonomía cuando visitan la mediateca. En esta ocasión nos vamos a detener a analizar un aspecto que se considera menor y que en demasiadas ocasiones no se tiene en cuenta dentro del entorno escolar: la nítida y eficiente señalización de los espacios y los materiales. Y es que, muy al contrario de lo que pueda parecer, la señalización es un aspecto fundamental para el pequeño centro de documentación escolar que es nuestra mediateca, hasta el punto que debemos considerarlo como la primera fase de un óptimo plan de formación de usuarios. Mal empezamos Vamos a fantasear un rato: Victoria y David son dos pequeños de 8 años que han decidido visitar la «media… ¿qué?» (¡el nombrecito se las trae, eh!) de su escuela. Los mayores les han hablado de ella y les han prometido que allí encontrarán una pasada de cosas interesantes: cuentos, pelis, juegos de ordenador y deuvedés, tebeos, revistas… en fin, ¡el supermercado de la diversión! Aprovechando un recreo nuestros amigos se lanzan a la aventura de encontrar por sí mismos el fantástico lugar. Después de dar vueltas y vueltas, de subir y bajar escaleras, se detienen en un banco y preguntan al primer adulto que pasa: «Porfa, ¿dónde están los libros, las pelis y esas cosas?» La interlocutora es la joven profesora de música, quien amablemente se ofrece a llevarles hasta el lugar (¡primera patada en la espinilla de la autonomía!). David y Victoria apenas pueden contener la emoción cuando se encuentran ante la puerta de la mediateca… y unos segundos después se ven incapaces de contener su poderosa capacidad de asombro al penetrar en la sala y encontrarse con una selva de estanterías, muebles, libros apilados, signos que desconocen… ¿Sabéis cómo terminó la aventura de nuestros pequeños exploradores? Victoria escapó a toda velocidad a reunirse con sus amigas para jugar con ellas a la goma elástica. David tuvo suerte porque aún le dio tiempo de hacer un pase colosal a Jon y que éste transformó en el gol de la temporada… Pero en el orgullo de ambos se había clavado un dardo envenenado que les lastimó la autoestima. Aquella misma tarde, poco antes de entrar de nuevo en las clase, Mariano, el viejo maestro mediatecario, se acercó a Victoria y a David y les preguntó por qué habían entrado y salido tan apresuradamente de la mediateca esa mañana. La niña confesó a Mariano que tanto ella como su amigo David se habían asustado al encontrar aquel laberinto de cosas y muebles. —Los mayores nos han dicho –comentó la niña– que la mediteca es como un gran hipermercado, pero cuando vamos al híper con nuestros padres sabemos encontrar solos muchas cosas porque todo está muy bien colocado y en todos los pasillos y las estanterías hay carteles con letras claras y dibujos que te ayudan. —Y en la mediateca no había carteles –se quejó David–. Al entrar no sabíamos qué hacer: ¿dónde buscar los tebeos?, ¿dónde encontrar información sobre Enrique Iglesias o Zidane? ¿Y dónde estaban los libros gigantes de ballenas y dinosaurios? Como no sabíamos qué hacer, dimos media vuelta y nos escapamos. —Podríais haberme pedido ayuda –lamentó Mariano-, aunque reconozco que ahora los jóvenes preferís ir a vuestro aire y ser independientes...
Dejaremos aquí la conversación con un par de comentarios. No, viejo maestro, no es que ahora los niños y jóvenes deseen ser más independientes, es que tienen derecho a serlo y a que los adultos les enseñemos a acceder a la información, manejarla, seleccionarla, reelaborarla y emitirla por sí mismos. Y la otra reflexión es evidente: todo esto no hubiera sucedido si la mediateca hubiera estado bien señalizada y las niñas y niños recibieran una precisa formación de usuarios de la mediateca desde su llegada a la escuela. ¡Señalizad y serán autónomos! Vamos a ir desgranando poco a poco –de la mano de Cabaleiro y Salaberría (2)– la finalidad, características, tipología y estructuración de una óptima señalización referida a la institución escolar. Creemos, pues, suficientemente razonada la urgencia ineludible de diseñar un sistema de señalización de nuestra mediateca que permita al usuario moverse por el espacio, conocer sus normas y localizar los distintos documentos sin necesitar la ayuda del mediatecario, que –no lo olvidemos– está para tareas más importantes, no es un guía turístico ni un vendedor de grandes almacenes. La señalización, además, contribuirá a dignificar el papel de la mediateca en el entorno escolar porque ayudará a crear una especie de «imagen de marca» que refuerce su identidad visual. El usuario infantil, para reconocer los espacios y los recursos y diferenciar estos últimos en categorías (tipología, soportes, edades…), precisa de andamios gráficos que le permitan moverse con autonomía: carteles, guías impresas, trípticos... Pero serán los rótulos y los signos gráficos y su traducción a través de carteles y directorios, los elementos fundamentales para agilizar la circulación por el espacio. El usuario se atreverá a bucear en las estanterías y armarios y curioseará relajado los materiales si la mediateca le ofrece visual y espacialmente una nítida sensación de accesibilidad. Finalidad y características La señalización de la mediateca debe perseguir un triple objetivo: - Favorecer el acceso a la mediateca y la circulación en ella.
- Facilitar el uso de sus servicios y recursos.
- Permitir la utilización autónoma de la búsqueda documental.
El sistema gráfico elegido habrá de garantizar el acceso directo, inmediato y personal a la información, dando respuesta a estas cuestiones: ¿qué puedo buscar aquí?, ¿dónde y por dónde debo buscar lo que necesito? y ¿cómo puedo buscarlo? Un buen sistema de señalización debe reunir estas características: - La información de la señal debe ser simple, universal y fácilmente comprensible.
- La señal debe ubicarse en lugares visibles y eficaces y habrán de estar próximas a la zona de la mediateca en la que surge la duda que se pretende responder.
- Si hacen referencia a información general («Audiovisuales», «Obras de referencia», «Cd-rom»…) su tamaño será suficiente para que pueda percibirse desde lejos.
- Debe de tratarse de un sistema flexible que sea capaz de adaptarse a la organización del espacio y de los servicios.
- Si el mensaje quiere provocar el fin deseado en el usuario debe ser conciso.
- La tipografía, los símbolos y los colores deben escogerse con cuidado para que informen al usuario de lo que queremos y necesita.
- En algunos casos se combinarán los mensajes textuales con los iconográficos.
- Los iconos serán homogéneos en el color y en el diseño, evitando ambigüedades (habrán de significar lo mismo para todos; por ejemplo, las flechas).
Cómo estructurar la señalización No olvidemos que el niño se acerca a la información desde el exterior, bien desde su aula, bien desde su casa (a veces viene ya con la idea de encontrar «algo sobre…»). Por eso a la hora de planificar la señalización hemos de ir de lo general a lo particular: comencemos por la señalización exterior, que desde la propia entrada del centro escolar los visitantes tengan indicaciones que les informen de dónde está ubicada la mediateca. Y desde las diferentes dependencias de la institución educativa (pasillos, departamentos, aulas) también habrá iconos que dirijan al usuario hacia el centro de documentación. El segundo nivel de señalización será el más complejo y es en el que nos jugaremos el éxito de nuestro trabajo planificador y la propia consecución de los objetivos didácticos de la mediateca (de nada sirve un centro de documentación supradotado si los recursos y materiales no se utilizan eficientemente porque los usuarios no se aclaran a la hora de acceder a ellos). Estamos hablando de la señalización interior, la que favorecerá la circulación y el acceso a la información.
Atendiendo a los aspectos de localización, contenido y normas podemos hablar de diferentes tipos de señalización. Señalización externa - Señalización de localización
En las diferentes vías de acceso exterior definiendo su ubicación. - Señalización del contenido
Indicación relativa a lo que el usuario podrá encontrar en líneas generales, cerca de la entrada junto con el horario de apertura: MEDIATECA: LIBROS, AUDIOVISUALES, PROGRAMAS DE ORDENADOR, REVISTAS… Señalización interna - Señalización normativa
Ilustran el funcionamiento del servicio, uso del catálogo manual y electrónico (OPAC), horarios, préstamo y condiciones generales. Es muy útil contar con un plano del local en el que se lean las zonas principales y se sitúe al usuario («Estás aquí»). Los indicadores sobre normativa (silencio, prohibido comer y beber...) deben de estar situados a la entrada de la mediateca y ser los justos. - Señalización de localización
Indicaciones generales a situar en lugares claves de la mediateca: principales áreas funcionales: control y préstamo, hemeroteca, fonoteca..., así como las diferentes zonas de estudio individual, de grupo, rincón de edición y encuadernación, aseos, etc. - Señalización del contenido
Ofrecen información sobre las colecciones y su ordenación y facilitan la búsqueda documental. Distinguimos básicamente estos apartados: Secciones: Información y Préstamo, Consulta y Referencia, Salas de lectura, Catálogos, Libros documentales y demás materiales.
 http://www.pnte.cfnavarra.es/profesorado/recursos/biblioteca/senal01.php
Para ejemplificar las diversas tipologías de señales presentaremos algunas de las empleadas por las Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid. Este sistema distingue tres tipos de señales: - Señales de ubicación y orientación. Pueden ser internas o externas. Las externas orientan al lector hacia la biblioteca. Las internas orientan a los alumnos dentro de la biblioteca, indicando sus diversas zonas y la ubicación de cada servicio.

- Señales normativas. Informan sobre el horario de atención a los lectores, las condiciones de acceso y requisitos para el mismo, plano del local y carteles sobre normas de uso. Estarán en lugar bien visible y junto a la entrada.

- Señales de contenido. Facilitan información sobre los fondos bibliográficos y su ordenación. En general, se distinguen tres apartados:
- Zonas: Diferencian las zonas de la biblioteca.

- Estanterías: Indican el contenido por materias de los libros de cada estantería de acuerdo al sistema de clasificación adoptado por la biblioteca (habitualmente, la CDU).

- Estantes: informan con precisión sobre lo que hay en cada balda, de acuerdo con la signatura topográfica inscrita, sobre un tejuelo, en el lomo de los libros.

¿Cómo señalizar una biblioteca escolar ordenada con la CDU? El sistema Clasificación Decimal Universal (CDU) divide los saberes en diez categorías. Cada una de ellas a su vez está dividida en otras diez subcategorías y así sucesivamente. Para una biblioteca escolar no es preciso entrar en tanta concreción; con dos niveles de especificación es suficiente. Podemos crear adaptaciones de la CDU al nivel de comprensión de nuestros usuarios, pero no vayamos a hacer una versión tan original que incapacite a los niños para pasar a ser usuarios autónomos de las bibliotecas públicas. Entre los apoyos a la comprensión de la CDU podemos señalar los siguientes: - Margarita de colores: margarita de 10 pétalos –uno por cada categoría de la CDU– de cartulina de colores diferentes; cada número viene acompañado por varios dibujos y una expresión verbal que sintetice los contenidos. Esta margarita debe estar situada en lugar visible a la entrada de la biblioteca.
 Basado en Jordi, C. (1998): Guía práctica de la Biblioteca escolar. Madrid, FGSR.
- Dibujos o pictogramas: Signatura elaborada con la combinación del color del grupo y el pictograma del subgrupo.
- Tejuelo sobre el que se escribe la signatura alfanumérica, del color correspondiente a la clase de la CDU.
- Señalización de las estanterías mediante los colores de las clases, los pictogramas de las subclases, las cifras y las palabras clave correspondientes.

 Jordi C. B.C.D. Maternelle: De la marmothèque à la B.C.D. Nice: CRDP, 1994.
 Jordi C. B.C.D. mode d’emploi. Nice: CRDP: Gallimard Jeunesse, 1994 1994
 Jordi C. B.C.D. mode d’emploi. Nice: CRDP: Gallimard Jeunesse, 1994.
 Jordi C. B.C.D. Maternelle: De la marmothèque à la B.C.D. Nice: CRDP, 1994
Pictogramas CDU


- Plano de la biblioteca que utilice los mismos colores y pictogramas para indicar la localización de los documentos.
 Jordi, C. (1998): Guía práctica de la biblioteca escolar. Madrid: FGSR.
- Tabla de la CDU expuesta en lugar visible.
- Índice alfabético de la CDU expuesto en lugar visible.
Todos estos elementos de señalización y equipamiento de los documentos se pueden complementar con la introducción de elementos visuales en los catálogos manuales. Por ejemplo: - Catálogos para los más pequeños: fotocopia de la cubierta con una etiqueta del color correspondiente al grupo de la CDU y el pictograma correspondiente al subgrupo. Por detrás se escribe el nombre del autor y el título.
- Catálogos de títulos y materias: en las fichas se pega una etiqueta del color correspondiente al grupo.
 http://www.pnte.cfnavarra.es/profesorado/recursos/biblioteca/senal01.php
Conclusiones Aunque la catalogación y clasificación de los documentos sigue teniendo un gran peso específico en el trabajo de los bibliotecarios, lo cierto es que sólo una minoría –les guste o no a los puristas de la biblioteconomía– de usuarios de bibliotecas tanto públicas como escolares emplea los catálogos y los ficheros en su búsqueda de documentos. Por eso tenemos que facilitar la circulación y manejo autónomo de los documentos dentro del espacio de la mediateca escolar. Sin ánimo de ofrecer recetas y conscientes de que cada mediateca es un mundo diferente y, por tanto, la planificación de su señalización intransferible, proponemos algunas preguntas que pueden ayudar al mediatecario a hacer su diseño. - ¿Los mensajes son simples, directos, vistosos y comprensibles por todos?
- ¿Los símbolos están ubicados en su lugar óptimo?
- ¿Hemos evitado el «ruido visual» (exceso de estímulos)?
- ¿El tamaño de la señal favorece su visibilidad desde cierta distancia?
- ¿La señal es fácilmente localizable en su ubicación?
En cualquier caso, dejémonos aconsejar no sólo por especialistas en el tema (grafistas e interioristas), sino también por el equipo de profesores y, por supuesto, por los propios usuarios. Estemos abiertos a sus críticas y sugerencias para mejorar también este aspecto del funcionamiento y las instalaciones de nuestra mediateca escolar. Kepa Osoro (1) Seguiremos a José Antonio Gómez en El proceso de organización de la biblioteca escolar: del modelo a la aplicación. Murci, Universidad. Facultad de Ciencias de la Documentación, 1998. Véase: http://gti1.edu.um.es:8080/jgomez/bibedu/pautasorg/intro/instalac.htm (2) Interesa consultar los trabajos de Benjamín Cabaleiro («La señalización») y Ramón Salaberría («La señalización de la biblioteca») dentro del dosier «El espacio en la biblioteca», en el n. 59 de jul. 1995, de la revista Educación y biblioteca.
Bibliografía El proceso de organización de la biblioteca escolar: del modelo a la aplicación Gómez Hernández, J. A. Universidad Facultad de Ciencias de la Documentación, 1998, Murcia
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