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El Coordinador de Lectura en un IES
Por Kepa Osoro Especialista en Bibliotecas escolares y Lectura La figura de un Coordinador de Lectura y Biblioteca debería instituirse en todos los IES, habida cuenta de las deficiencias manifiestas que muestran nuestros estudiantes de Enseñanzas Medias según todos los estudios y evaluaciones en cuanto a la competencia lectora. Esta figura estaría encajada como eje pragmático de un Plan de Lectura y Escritura (PLEC) para Secundaria que debería organizarse y desarrollarse en todos nuestros institutos. Aprender a leer y escribir no es una capacidad que se deba trabajar exclusivamente en la Educación Infantil y Primaria, sino en todos los niveles educativos, incluso en los estudios universitarios. En cada etapa se deben fomentar ciertas destrezas y habilidades, dando mayor importancia al dominio de ciertas estrategias de aprendizaje. Pero nos seguiríamos equivocando si continuáramos pensando que lo de «enseñar a leer y escribir es cosa de la escuela», o que «¡estaría bueno que en un instituto tuviéramos que enseñar a leer y escribir!». La lectura tiene que llegar a convertirse en un hábito para todos los ciudadanos y, por tanto, también para nuestros estudiantes. Y todo hábito requiere un proceso continuado en el tiempo y planificado minuciosamente en los recursos, los objetivos, las técnicas y los objetos de aprendizaje. En Secundaria, por ejemplo, se trabajarán a fondo la lectura de investigación, las técnicas de estudio basadas en el acto lector reflexivo, la lectura selectiva, las estrategias metacognitivas de comprensión, etc. Evidentemente, para desarrollar un PLEC el claustro debe estar plenamente implicado en todo el proceso, huyendo de la reducción al absurdo que defienden algunos con banalidad: «La lectura y la escritura son cosa de los profes de Lengua y Literatura…» Sí, de ellos y de los demás, pues leer y escribir son dos técnicas instrumentales fundamentales para cualquier reto de aprendizaje que se plantee a un estudiante. El desarrollo del PLEC supondrá, entre otras cosas, una reestructuración temporal de las actividades del IES, de modo que puedan encajarse todas las propuestas didácticas y se permita la participación de todos los miembros de la comunidad educativa. Asimismo, habrán de crearse eficientes y eficaces programaciones de aula en las que la lectura encuentre su espacio natural y dominante. Las lecturas programadas habrán de definirse con nitidez –en los horarios, los espacios, las necesidades de recursos, los contenidos y los objetivos– dentro de la programación de todos y cada uno de los departamentos didácticos. Para optimizar recursos, esfuerzos y dedicaciones horarias y espaciales, en el IES deberá crearse la figura del Coordinador de Lectura del Centro, y entre sus funciones figurarán las siguientes1: - Diseñar elementos de evaluación para detectar las necesidades formativas de los docentes.
- Crear materiales evaluativos que permitan detectar las dificultades más comunes relacionadas con la lectura entre los estudiantes.
- Dar prioridad a las intervenciones tendentes a solucionar dichas dificultades.
- Consensuar acciones sistemáticas para la mejora de la comprensión lectora en todas las áreas curriculares.
- Coordinar las acciones didácticas dirigidas a la mejora de la lectura instrumental.
- Diseñar estrategias favorecedoras de la lectura literaria espontánea y libre.
- Diagnosticar el estado de la biblioteca del centro en todos sus aspectos: fondos, instalaciones, servicios, etc.
- Proponer las mejoras necesarias para potenciar la biblioteca del IES.
- Asesorar al profesorado en el manejo de los materiales curriculares en los que se reflexione sobre la lectura.
- Crear dosieres informativos dirigidos a docentes y alumnos de todas las áreas.
- Contactar con los alumnos a fin de despertar su motivación hacia el aprendizaje y los diversos tipos de lectura (ocio, investigación, estudio, búsqueda de información...).
- Sistematizar los materiales de lectura que han de emplearse en cada evaluación y nivel educativo, coordinando planes lectores interdisciplinares.
- Crear documentos de seguimiento individual de lecturas, como por ejemplo diarios de lectura, en los que cada miembro de la comunidad educativa –no sólo alumnos, también profesores– pueda registrar sus experiencias lectoras diarias.
- Crear en el centro un clima favorecedor de la lectura que invite a alumnos y profesores a valorar la lectura.
- Coordinar el desarrollo del Proyecto de Biblioteca del IES, asumiendo –entre otras– las responsabilidades propias de un bibliotecario: creación de bases de datos de los fondos y guías didácticas, adquisición y gestión de recursos, etc.
- Fomentar una multiplicidad de lecturas sin imponer la visión unidireccional sobre un texto, sino más bien estimulando la interpretación colectiva y divergente.
- Convertir la biblioteca en el eje sobre el que gire el desarrollo del Proyecto Educativo, el Proyecto Curricular y las Programaciones Didácticas de todos los Departamentos.
- Planificar de modo transversal una nueva asignatura: Fomento de la Lectura y de la Escritura.
- Asegurar la organización, mantenimiento y adecuada utilización de los recursos documentales y de la biblioteca del centro.
- Difundir, entre profesores y alumnos, materiales didácticos e información administrativa, pedagógica y cultural.
- Atender a los alumnos que utilicen la biblioteca, facilitándoles el acceso a diferentes fuentes de información y orientándoles sobre su utilización.
- Ser un miembro más del claustro y participar en otros órganos del centro, como la Comisión de Coordinación Pedagógica.
- Determinar y organizar la utilización de los fondos documentales, de los espacios y tiempos, de los recursos económicos y, en su caso, humanos.
- Facilitar la autonomía y responsabilidad en el aprendizaje.
- Aportar apoyo en las cuestiones multidisciplinares y transversales.
- Colaborar en el refuerzo educativo de los alumnos con necesidades educativas especiales
- Participar en la capacitación de los alumnos en el uso de fuentes de información:
- Ayudar a localizar, identificar y seleccionar los documentos pertinentes en función de los objetivos de la investigación.
- Iniciar a los alumnos en el conocimiento e interpretación de los diferentes tipos de documentos, según su naturaleza, grado de elaboración, soporte, nivel...
- Promover la reelaboración de la información recuperada, favoreciendo un análisis crítico de la misma.
- Promocionar la lectura como medio de entretenimiento y de ocio:
- Colaborar al desarrollo y afianzamiento de los hábitos de lectura.
- Asegurar la presencia de obras de esparcimiento en el fondo documental.
- Aconsejar y guiar a los alumnos en la elección de sus lecturas.
- Fomentar actividades de lectura de imágenes y análisis crítico de documentos audiovisuales para lograr una «alfabetización» de los estudiantes en estos lenguajes.
- Relacionarse con el exterior: colaborar con otros Centros Documentales (CPR, bibliotecas públicas, etc.), promoviendo la apertura del Centro al entorno social (asociaciones culturales, instituciones públicas y privadas).
El equipo de apoyo al Coordinador de Lectura Como vemos, las funciones del Coordinador de Lectura son múltiples y muy complejas. Por eso nos parece evidente e imprescindible la creación de una estructura organizativa que permita optimizar los esfuerzos personales y el empleo de recursos materiales. El Equipo de Apoyo a la Lectura (EAL) –como indica García Guerrero– puede estar formado por profesores de los diferentes ciclos y departamentos del centro, así como por monitores. Será fijado por cada centro en función de sus necesidades y del Plan de Lectura y Escritura del IES (se recomienda que los miembros del equipo no sean más de cinco). El EAL será un verdadero y eficaz puente entre las necesidades de los diversos agentes del proceso enseñanza/aprendizaje y las potenciales respuestas que ofrezca el IES. Para ello, por ejemplo, recogerá propuestas y sugerencias del profesorado a fin de mejorar las actuaciones tendentes a desarrollar la competencia lectora/escritora, el gusto por la lectura y las habilidades informacionales y de trabajo intelectual. Guillermo Castán nos recuerda2 que las funcionales esenciales del Coordinador de Lectura son de carácter pedagógico porque su labor está al servicio del IES. Por eso, en vez de hablar de un documentalista único, Castán defiende un equipo multidisciplinar. (1) Seguiremos, entre otros, a Julián Montesinos. Léase su magnífico trabajo «Un Plan Lector en Secundaria basado en la Literatura Juvenil», disponible en: Un_plan_lector.pdf (2) CASTÁN, G.: «Diez tesis para el debate sobre las bibliotecas escolares». En Educación y Biblioteca, n. 139, 2004, pp. 44-55.
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